31/3/17 - "Improvisemos"
Para la primera clase
con Delfa teníamos que desayunar igual de bien que con las de Sonia, porque nos
ha hecho currar, y mucho. Y, creo que puedo hablar por el resto de la clase, ha
valido la pena. Sin embargo, empezábamos la clase teniendo que escribir cada
uno una frase en un pequeño folio, la que quisiéramos. Todos nos preguntábamos:
¿y esto? ¿Para qué? Una vez que todos habíamos terminado de hacer esto, Delfa
nos explica que la clase de hoy iba a tratar sobre la IMPROVISACIÓN. Nos ha
recordado que hay una parte del examen, que es un 30% de la nota, que consiste
en desarrollar un match de improvisación. Antes de llegar a dicho término, nos
hemos puesto a calentar, pero no un calentamiento típico de correr o algo
físico, si no relacionado con la improvisación. Estábamos todos expectantes...
¿Cómo se puede calentar así?
Pues bien, en la
primera actividad hemos empezado disponiéndonos en un gran círculo. Teníamos
que realizar dos gestos: uno consistía en gritar y, a la vez, señalar con la
mano derecha y la rodilla derecha a la persona que teníamos a nuestro lado
derecho. Y ésta persona debía hacer lo mismo. Sin embargo, esto no era siempre
así. Con el gesto que nos queda, que consistía en levantar la rodilla izquierda
y protegernos la cara con ambos brazos, cambiábamos el sentido hacia el lado
izquierdo.
Cuando esto consiguió
soltura, nos colocó Delfa en grupos de 6 personas, y debíamos hacer lo mismo.
Ahora, era más complicado porque al ser menos personas, tenías que reaccionar
antes. Esto se iba a complicar cuando Delfa mete la primera variante, donde no
podías protegerte con los brazos más de dos veces si el resto de los
integrantes del grupo no lo había hecho al menos una vez. Esto quitaba la
opción de "encerrar" a una persona a que siempre dirigiera hacia un
lado u otro porque estaba en medio de dos personas que siempre se protegían.
Otra variante fue la de
decir y hacer un gesto improvisado, el que quisiéramos y el que nos saliera en
ese momento. Ha sido muy divertido tanto viéndose a uno mismo como viendo al
resto de compañeros haciendo y representando los gestos. La actividad se
complicaba cuando teníamos que hacerlo en grupos de 4. Tenías que realizarlo
todo más rápido y ser más creativo y, a la vez, improvisar más rápido y mejor,
claro.
Cambiábamos de
actividad, y ahora, en parejas, hicimos una batería de ejercicios muy
divertidos: el primero consistía, en parejas, decirnos la primera palabra que
se nos viniera a la cabeza, lo más rápido posible. Aquí Delfa abrió un
paréntesis, es decir, hizo una aclaración: "Para improvisar, no se puede
pensar. Tienes que hacerlo lo primero que te salga, decir lo primero que te
venga a la cabeza". En mi caso, me
puse con Juan Jesús y fue muy divertido ya que nos costaba al principio pero,
después, una vez que cogimos el truco, nos salía bastante rodado, la verdad.
Una variante del ejercicio fue decir no una palabra cualquiera, sino ir den
orden alfabético, diciendo uno de la pareja una palabra que empezase por A, el
otro por B, el otro por la C, y así sucesivamente... ¡Qué difícil! Otra
variante era decir no solo una palabra, sino una frase y el otro debía intentar
contestar pero con otra frase que no tuviera nada que ver con la mía... ¿Os
parece fácil? ¡No lo es! Os lo aseguro... Pero, ¿divertido? Sí, ¡y mucho!
La última variante de
dicho ejercicio era decir las frases en orden alfabético, es decir, que uno
dijera una frase que comenzara por la letra A, el otro por la B... pero esta
vez tenían que tener sentido, tenía que ser una conversación "real".
Ahora nos volvíamos a
poner en nuestros grupos, y jugábamos a "La foto". Delfa nos daba un
tema y teníamos que ir saliendo de uno en uno y representar dicho tema en un
solo gesto. Los temas fueron: Disney, terror, "estoy hasta el coño",
etc. Y él nos iba haciendo fotos. Estuvo muy bien y lo curioso es que tenías
muy pocos segundos para realizar el gesto, por lo que, era muy entretenido y, a
la vez, exigente para que hicieras algo acorde con lo que hacían tus compañeros
dentro del grupo.
Más tarde, nos tocó
ponernos en tríos y teníamos que representar una situación. Uno tomaba el rol
de dependiente de una tienda de deportes, y los otros dos de compradores o
clientes. Y debías cambiarte el rol constantemente, para que fuera más
dinámico.
Cambiábamos de
ejercicio y, por fin, se nos solucionó la duda de para qué servían los
papelitos con nuestras frases. Aunque, si os soy sincero, durante el
"calentamiento", nadie se acordaba de ellos, estábamos tan
concentrados y pasándolo bien, que no caímos. Esta actividad se realizaba con
una pareja en medio de un círculo que formábamos los propios compañeros. Cada
persona tenía un papelito que había cogido donde aparecía una frase. Tenías que
tener una conversación con la otra persona y, cuando pudieras, meter esa frase y
que tuviera sentido, claro. Una vez que la habías dicho, chascabas los dedos y
era cuando entraba otra persona del círculo por ti, siempre en orden, y éste o
ésta seguía la conversación con la otra persona. Así continuamos hasta que
todos lo habíamos hecho.
Siguiendo con las
frases, nos tocaba ponernos en grupos de 4 y coger otro papelito con una frase.
Teníamos que representar esa frase entre los cuatro.
Después de este
"calentamiento" (que prácticamente duró casi toda la clase), debíamos
centrarnos en lo que nos preguntarán el 28 de Abril en el examen: el
"Match de Improvisación". Consiste en 4 pruebas:
- Siguiendo con los
papelitos, y en grupos de 4, decir frases con un número limitado de palabras
cada integrante del grupo. Por ejemplo, uno solo podía decir una palabra, otro
dos, otro 3 y el otro 4. Es de los más difíciles, desde mi punto de vista, ya
que es algo muy espontáneo y donde tienes demasiados límites, como el tema a
tratar (que es elegido al instante en un papelito) o el número de palabras que
puedes decir.
- "Las
emociones". Dividimos el espacio en un cuadrado. Al haber cuatro esquinas,
cada una de ellas representa una emoción: ira, miedo, alegría y tristeza,
elegimos. Con un tema elegido al azar a través de los papelitos con las frases,
se tenía que representar lo que ponía en cada papel. Debías moverte de esquina
a esquina, sin "pisar" a tus compañeros (al hablar) para que se
entendiera bien. Es la prueba que veo más eficaz para meter en Educación
Primaria, ya que los niños se suelen sentir muy identificados con las emociones
y les suele motivar mucho. Además, con temas sencillitos, puede ser muy
productivo para la mejora de la expresión oral y, sobre todo, para la expresión
corporal. Aquí se le limita, pero puede elegir en qué se limita, es decir, ahora
me apetece hacer de "ira", pero luego de "tristeza",
etc. Tiene un margen de tiempo donde
puede llegar a pensar en dónde se va a sentir más cómodo y un pequeño margen de
actuación para pensar lo que decir para seguir con la historia y que tenga un
hilo conductor.
- La tercera prueba
consistía en representar la frase del papelito de forma libre, pero en un
momento del ejercicio, Delfa nos "congela" y nos cambia la forma en
que debemos hacerla. Por ejemplo, ahora tenéis que representarlo como si fuera
un musical y, entonces, tienes que hacerlo todo cantando.
- Y la cuarta y última
prueba, llamada "Contrarreloj", sigues representando la frase del
papelito, pero tienes 1 minuto en total. Después, se te recorta el tiempo a 30
segundos y debes decir lo mismo que dijiste antes cuando tenías un minuto.
Luego en 15 segundos y, finalmente, en 5 segundos. Es importante utilizar
gestos representativos para que, así, sea más fácil de recordar, y frases
cortas y concisas.
REFLEXIÓN
Creo que es una sesión
muy complicada para Educación Primaria. Sin embargo, no es imposible, es decir,
tenemos que dedicar más tiempo a este tipo de sesión en Primaria. Es difícil ya
que en el currículo de EF en el BOE o en el BOCM no aparece de forma
significativa, pero siempre se puede incluir uno o dos ejercicios por clase
para que los alumnos vayan cogiendo la dinámica y se vayan acostumbrando a
"improvisar" de una forma ordenada y planificada por el profesor y
por ellos mismos.
Como en la primera
entrada, sigo manteniendo que este tipo de sesiones están muy bien si se
realizan a principio de curso, para romper esa barrera de vergüenza que tienen
los alumnos hacia su cuerpo y hacia los demás, creando un ambiente más familiar
y divertido, sin la competitividad de los juegos típicos que solemos realizar
en la asignatura de EF. Debemos dar más cabida a este tipo de actividades si
queremos niños y niñas activas, que quieran realmente aprender y expresar con
su cuerpo lo que quieran en ese momento o, simplemente, expresar sus emociones
de una forma mejor y controlada por ellos mimos.
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